lunes, 23 de enero de 2017

Capítulo 4: Encuentro inesperados parte 2

Mientras con Erika
- Je – Sonríe – Lo siento, no puedo decírtelo – La mira.
- Bueno... ¿Me lo dirás en algún momento? – Insistió Erika.
- Puede que te llegues a enterar, pero no por mis palabras – Afirmo.
- Jejeje, que gracioso – Sonríe y baja la mirada – Me hiciste recordar algo... – Se pone algo nostálgica.
- Créeme, ambas tenemos más en común de los que crees – Comento.
- Eh? – Erika la mira confundida por su comentario.
- Lo lamento, debo irme – Da media vuelta – Suerte – Se va del lugar.
- Eso... Fue raro – Piensa Erika mientras caminaba en dirección contraria.
Mientras en las profundidades del bosque
Una chica de cabello negro con una diadema de color azul, un vestido morado algo largo y sin vuelo, ojos color celeste un poco fuerte llegado al azul. Caminaba buscando en los alrededores con algo de desagrado.
- “Si llegan a encontrársela no la enfrenten, apártense y corran lo más que puedan” – Imitaba la chica con muecas y con una voz más aguda que las suya – Siempre has sido una dramática hermana – Molesta – Yo sé cómo cuidarme sola, no soy más una niña – Escucha un arbusto moverse y lo mira – Eh? –
Entre unos árboles unos ojos azules en su totalidad la miraban fijamente.
La chica sonríe – Por fin algo de diversión – Se pone en pose de batalla.
Sin embargo, no solo eran un par de ojos, sino que tras unos segundos comienzan a aparecer más de estos alrededor de los principales y la silueta de una mujer se hacía presente. La chica comenzó a preocuparse un poco, no pensaba que hubiera tantos.
- ¿Dónde quedo tu valor ahora? – Una voz femenina hablo y comenzó a reírse de una forma diabólica.
- ¡Ca-Cállate! – Temerosa – Esto no es nada – Se atrevía a provocarla.
La mujer dejo de reír – Tras ella – Ordeno.
Acto seguido, las criaturas que estaban a su alrededor comenzaron a abalanzarse hacia la chica. Pero ella no tuvo otra alternativa que salir corriendo, sabía que era un riesgo permanecer ahí.
La mujer volvió a reírse de la misma manera, mientras su silueta junto a sus ojos desaparecieron en la oscuridad.
Mientras con Aome
- Aome ¿Eres tú? – Preguntaba una chica de cabello café largo, una blusa azul con una cruz de un color más claro, unos pantalones color celeste mezclilla y unas botas cafés claro. Tenía una marca en su ojo izquierdo de un triángulo boca abajo. Sus ojos eran color morado y poseía unas pequeñas alas blancas.
- ¿Noemi? – Aome sorprendida la mira.
- ¡Si! Soy yo – Noemi la abraza fuerte – Cuanto tiempo. No sabes cuánto te extrañamos – Conmovida.
- Jejeje, si lose – Se separa de ella - ¿Las demás están por aquí? – Pregunto.
- Así es – Le guiña un ojo – Sígueme – Se adentra en la feria.
- ¿Cambiaste de look? – Pregunta Aome curiosa.
- Eh? Bueno... Sí, es una larga historia – Sonríe nerviosa.
- Jejeje. Me lo imagino – Sonríe.
- Noe-Chan ¿Sabes don- Mira a Aome.
- Hola Valerie – Aome la saluda.
- ¡A-Aome-chan! – Valerie corre y la abraza – Te extrañe – Triste.
- Jejeje, yo también – Sonríe y se separan - ¿Cambiaste de look? – Sorprendida.
- Si – Sonrie – Aunque no soy la única, la mayor parte ahora tiene una apariencia diferente – Comenta.
- Valerie ¿Ya encontraste a Noe...mi? – Mira a Aome - ¿Aome? – Sorprendida.
- Hola Bayolet – Vuelve a saludar.
- Oh por Chaos – Se tapa la cara – ¡Diana!, ¡Valeska! ¡Wolfi!, ¡Jackelin!, ¡Joy!, ¡Naomy!, ¡Nayeli!, ¡Sakura! ¡Vengan! – Alzo Bayolet con emoción.
- ¿Qué sucede? – Diana coloco sus manos en su cintura.
- ¿Qué pa- Joy llevo su mirada se va a Aome.
- Cuanto tiempo chicas – Sonríe.
- ¡¿Aome?! – Ambas gritaron en unísono.
- Pe-co-cua-don... ¡¿Q-Que te paso?! – Joy no sabía que preguntar primero. Estaba impactada.
- Es... una larga historia – Sonríe mientras se rasca la nuca – Aunque ustedes no se quedan atrás – Agrego.
- Sí, creo que demasiado – Coincide Diana.
Continuara...

Capítulo 3: Encuentros inesperados parte 1

Mientras con Rouge y Knuckles
- Ahora dime ¿Te sientes mejor? – Pregunto Rouge con confianza.
- Sí, creo que despejar mi mente si funciono – Sonrió.
- Te lo dije – Soberbia.
- Calma, calma, que aún no llegamos a donde quiero – Recordó Knuckles.
- Tienes razón querido, no te alteres -
Mientras en el bosque
- Si no quieres morir, aléjate de mí vista mocosa – Baja su mano, da media vuelta y sigue caminando.
La chica pelinegro caí al suelo, pero con ágil movimiento evita una caída dolorosa y lo sigue – ¡Ah! – Con su espada lo vuelve a atacar y esté inmoviliza la espada. Ante esto ella sonríe y el al voltear al otro lado tenía otra espada en su cuello – No – Corrigió ella – Si tu no quieres morir no subestimes a una “mocosa” – Quita las espadas y se retira unos pasos.
El erizo la mira de frente – No sé si eso fue muy valiente o muy tonto – Comento serio – Tal vez fueron ambas – Se burló.
La pelinegro suspira, guarda sus espadas y pone sus manos en su cintura – Generalmente no me dan ese tipo de halagos – Sonríe.
- No veo porque – Cuestiono.
- Créeme, las apariencias engañan – Lo mira.
- En eso tienes razón. Por cierto, mi nombre es Angel, Angel The Hedgehog. ¿Cuál es tu nombre? –
- Soy Mari The... – Se detuvo a pensar en su respuesta por un momento y se encogió de hombros – Hedgehog – La actitud confiada de ella se había ido.
- Amm... ¿Estás bien? – Angel se percató de su comportamiento.
- Claro ¿Por qué no lo estaría? – Estaba nerviosa ante la pregunta – Jejeje – Rio nerviosa.
- Porque... – Analizo la situación y acto seguido suspiro – Olvídalo – Dio media vuelta.
- Eh? – Lo mira - ¿A-A dónde vas? – Pregunto temerosa.
Se detiene en seco – Yo... Busco a un amigo – Sigue caminando.
La chica comienza a seguir al mismo ritmo – Ya veo... –
-  ¿Y tú? – Pregunto Angel.
- Eh? ¿Y-Yo? – Nerviosa.
- Sí, no hay nadie más aquí – Burlon.
- B-Bueno... Y-Yo... Yo... – Jugaba con sus manos mientras miraba al suelo.
Angel esperaba su respuesta.
Mari seguía nerviosa al tener la mirada del encima de ella. A los pocos segundos su nerviosismo seso y solo sonrió – Venimos de visita – Dijo fácilmente – Algunas amigas de la infancia viven por aquí – Prosiguió.
- ¿Venimos? – Cuestiono Angel.
- Si – Sonríe – Mi dos hermanas y yo – Explica.
- Ya veo... ¿Tú eres? –
- La menor –
- Me lo imagine – Respondió.
- Eh? ¿Por qué? – Confundida.
- Por ser una mocosa – Burlón.
Mari al escucharlo inflo sus cachetes signo de molestia y desvió la mirada – Idiota –
- Como sea – Cambia de tema - ¿Querías que te ayudara a guiarte? –
- Eh? – Lo mira - ¿Me ayudaras? – Se le iluminan los ojos.
- Claro, no hay problema – Sonríe a medias.
- ¡Muchas Gracias Angel! – Salta de alegría.
- No es nada, pero me debes una – Condiciono.
Mari al escucharlo volvió a inflar sus cachetes – Idiota -
Mientras con Erika
- No lo puedo creer – Decía la chica asombrada mientras se tapaba la cara - ¿Tu? ¿Aquí? Chaos mío –
- Jejeje, me halagas – Sonríe – Pero... – La mira detalladamente – Tu... ¿No eres?... – Confundida.
- Jejeje, si, lo soy – Sonrió y coloco sus manos hacia atrás.
- Wow, increíble – Sonríe.
- Pero bueno ¿Qué haces aquí? Claro, si no es molestia – Pregunto la eriza.
- Eh? ¡Ah! Es que la verdad venía con unas amigas pero... Me perdí – Sonrió mientras se rascaba la nuca.
- Jejeje, a veo – Ríe.
- ¿Y tú? ¿Qué haces aquí? – Pregunto Erika.
- Pues... Venía con mis hermanas, pero una de ella tuvo la idea de separarnos y pues, ahora estoy aquí – Algo molesta.
- ¿Así? ¿Buscaban algo? – Pregunto Erika con curiosidad.
Mientras con Aome y las demás
Las chicas ya habían llegado a la feria más cercana
- Oigan... ¿Dónde está Erika? – Comento Jil al buscar de un lado a otro.
- Eh? – Mayra la miro al instante para buscar inmediatamente con la mirada.
- Creo que ella necesita ir a guardería, debería actuar conforme a su edad y dejar de distraerse con todo – Opino Jil.
- No hay que alterarse – Tranquilizo Aome – Ya aparecerá, no hay que preocuparnos –
- ¿Aome? – Menciono una chica cerca de ellas.
Aome al escucharla volteo a mirarla.
Continuara...